Procedentes de la exuberante isla de Evia, la segunda más grande de Grecia, estas aceitunas verdes con hueso son una muestra del saber hacer tradicional helénico. Enclavada entre el mar Egeo y las montañas, Evia ofrece un microclima ideal y suelos fértiles que permiten el cultivo de aceitunas de excelente calidad.
Estas aceitunas se cosechan cuidadosamente a mano una vez al año, durante los meses de noviembre y diciembre, cuando alcanzan su punto óptimo de maduración. De forma ligeramente ovalada y con un color verde vibrante.
Curadas mediante métodos tradicionales, sin intervención química, estas aceitunas ofrecen una pulpa firme y un sabor fresco, ligeramente herbáceo y equilibrado, ideal para quienes buscan autenticidad y naturalidad en sus alimentos.
La presentación de 180 gramos viene sin salmuera, lo que permite un envío más práctico sin comprometer su calidad. Perfectas como botana, en tablas de quesos, ensaladas mediterráneas o como acompañamiento para platos de carne, pescado o pan artesanal.
Una aceituna griega con carácter, directamente del corazón de Evia a tu mesa.